Güemes - Javier Contreras terminó con un pequeño corte el domingo. Hace un año y medio, le fue mucho peor

martes, 29 de marzo de 2011

Corbalán-Contreras, un roce repetido

En el Güemes-Mitre del domingo, se reiteró un hecho del Central Córdoba-Mitre del 2009: Javier terminó ensangrentado tras un cruce con Gerardo. El del Auri le pidió disculpas.

El partido estaba con las pulsaciones a mil. La adrenalina de los protagonistas fluía por las venas. Es que se trataba de un clásico con mucho en juego porque a pesar de ser el cotejo de ida, los play off marcan el éxito de uno y el fracaso del otro. En ese contexto se produjo una jugada que trajo a la memoria otra muy similar. Los protagonistas fueron Gerardo Corbalán (defensor de Mitre) y Javier Contreras (Güemes).
El delantero gaucho y el defensor aurinegro, tucumanos ambos, fueron a buscar una pelota aérea cerca del área del equipo de Cirrincione y se produjo el choque. A pesar de que no dio la sensación de ser intencional, existió un codazo de Corbalán a Contreras y la prueba irrefutable fue el corte, y la sangre, cerca del ojo derecho del “Flaco”.
Rivero ni siquiera cobro infracción, Contreras reclamó airadamente (mostrándole la sangre en su rostro) y se ganó la amarilla. A pesar de la bronca, todo quedó dentro de la cancha.
“Le pido mil disculpas a Javier, yo lo conozco de hace mucho así que le pido mil disculpas, fue sin intención. Son roces del partido, cosas que quedan dentro de la cancha. Al terminar el partido me acerqué a pedirle mil disculpas, lo vuelvo a hacer por este medio. Son cosas de la cancha que quedan ahí nomás”, dijo Corbalán ni bien finalizó el cotejo.
Javier reconoció que su comprovinciano le pidió disculpas pero, el domingo, no había quedado muy convencido. ¿Qué pasó con Corbalán? Le preguntamos y el tucumano respondió: “Y lo mismo de siempre, otra vez me partió, otra vez me pegó un codazo. Siempre lo mismo. Dice que es sin querer, me pidió disculpas pero bueno son cosas del fútbol. Ya fue”, dijo medio ofuscado.

Antecedente
Contreras, con su respuesta, hizo alusión al partido entre Central Córdoba y Mitre del 1 de septiembre del 2009. Curiosamente, aquella noche terminó no con uno si no con dos cortes (le hicieron dos y tres puntos de sutura respectivamente). Ambas por codazos de Corbalán cuando fueron a buscar la pelota. “Tengo la mala costumbre de no abrir los brazos cuando voy a saltar”, dice el “Flaco”. También aquella vez, Corbalán le pidió disculpas y dijo que fueron sin intención.
Para que no quede el defensor como el malo de esta historia, hay que mencionar que el domingo, en la última jugada, quedó tendido en su área luego de otro choque con Contreras. El delantero gaucho jura que no buscó tomarse revancha y afirma que ni siquiera lo golpeó.
Corbalán-Contreras protagonizaron dos imágenes similares en clásicos diferentes. Pero ellos aseguran que todo quedó dentro de la cancha.


Fuente: Diario El Liberal

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