Atlético Forres - La increíble historia del futbolista Adrián Carrizo

domingo, 31 de octubre de 2010

“Sé que voy a volver a mi vida normal”

“Chicho” fue jugador de Comercio, Estudiantes y Atlético Forres. El 21 de septiembre sufrió un accidente que casi le cuesta su pierna izquierda y hoy, 40 días después, se encuentra en su hogar y con muchas ganas de recuperarse.


Adrián Carrizo tiene 23 años y dos meses atrás llevaba una vida totalmente normal. Desde los 9 que juega al fútbol en Comercio, también pasó por Estudiantes y en esta temporada estuvo jugando y metiendo goles en Atlético Forres, como el buen delantero que es. Además, cursa el segundo año de Enseñanza Primaria en la Escuela Francisco Laprida, para dentro de poco poder convertirse en maestro.

El 21 de septiembre pasado, “Chicho”, como lo conoce todo el mundo, sufrió un grave accidente junto a su amiga Giselle y recibió la terrible noticia de que podría perder su pierna izquierda. Pero sucedió el milagro y gracias a mucha gente, pero especialmente al Dr. Cristian Giraudo, hoy puede seguir soñando con continuar con su vida normal.

Fuerza, confianza y fe son las virtudes más destacadas de este joven jugador de fútbol que salvó su vida de milagro y que siente enormes ganas de recuperarse y seguir adelante. Después de 40 días, 9 intervenciones quirúrgicas y 2 operaciones reconstructivas en su pierna izquierda, Chicho regresó a su hogar, sueña con volver a caminar y no pierde las esperanzas de algún día volver a jugar al fútbol.


El accidente

“El 21 de septiembre salía de la casa de una compañera, venía en la moto con una amiga `Gise´ y en la Aguirre y España, me chocó un remís de costado por doblar en “u”. Mi pierna izquierda quedó en medio del remís y de la moto, yo salí despedido primero y mi amiga después. Lo primero que hice fue preguntarle a mi amiga si estaba bien y después se arrimó gente. Una conocida del barrio llegó y me conoció. Se puso a llorar por haberme visto la pierna, ahí me di cuenta de que la tenía destrozada”, relata Chicho sobre el día del accidente.

“Después llegó la ambulancia y no me acuerdo más nada hasta el otro día. En mi inconsciencia, quisieron amputarme la pierna, porque había un noventa por ciento de posibilidades de que no se salve, pero consiguieron un tutor y los médicos me daban un diez por ciento de esperanzas de salvarla. Entré al quirófano y ese día lograron el milagro”, explica incrédulo aún, de la hazaña lograda por los médicos.

En esa operación, a Carrizo le rearmaron los huesos porque tenía una fractura expuesta de tibia y peroné y le faltaban veinte centímetros de masa muscular en la pantorrilla y diez centímetros en otros tres lugares más de la pierna. Hasta ahí todo dependía de que las heridas no se le infectaran para evitar la amputación.

“Cuando me dijo el médico lo de la amputación me largué a llorar y preferiría haber muerto ese día a que me amputen la pierna, le dije que no y que iba a salir caminando del Sanatorio”.
Periódicamente recibió una limpieza de la pierna y desde la segunda semana lo operaron lunes, miércoles y viernes, con una intervención llamada ´toilette`, que consistía en un aseo quirúrgico para evitar la infección.
“En el primer toilette la pierna estaba infectada y todo dependía de la evolución en la segunda operación, al día siguiente recé mucho y pensé en mis amigos y en mi familia. Ellos fueron fundamentales en mi recuperación, en la gente de Atlético Forres que me ayudó muchísimo. Llegó el segundo toilette y me dijeron que estaba muy bien la pierna, ahí empecé a recuperarme”, cuenta Chicho con otro semblante en su rostro.


Su regreso a casa

El jueves de la semana pasada fue operado, pero para introducir un injerto de masa muscular de la parte superior de su pierna, en la parte inferior. Según él dice, “fue la operación más dolorosa”, pero cuando el Dr. Giraudo le dijo que el martes de esta semana iba a volver a su casa, se olvidó de todo.

Chicho está desde hace tres días en su hogar del barrio Centenario, feliz y con mucha confianza; “siempre fui así, no puedo quedarme quieto y bajar los brazos”, comenta. Su familia, compañeras y amigos lo acompañan en su recuperación. Él no pone plazos, pero está seguro de que el año que viene podrá volver a caminar, mientras tanto piensa en aprovechar el tiempo para sus estudios y ya comenzó a escribir su propia historia. Siempre fue muy creyente y en cuanto pueda volver a caminar se prometió asimismo viajar a Catamarca para visitar a la Virgen del Valle, en quien confió su vida y su ánimo para darle fuerzas a salir adelante.

Sobre su vuelta al fútbol aún duda, pero no pierde la esperanza: “No quiero preguntarle al médico porque tengo miedo de que me diga que no voy a poder volver a jugar más. Soy muy positivo, pero también realista. Igual yo sé que me voy a recuperar y que voy a poder seguir con mi vida normal. El año que viene voy a volver a caminar, voy a seguir estudiando, sé que voy a poder volver a jugar al fútbol”.



Fuente: Diario El Liberal

0 comments

Publicar un comentario