Martín Pereyra García - Un santiagueño que hace tres años juega en el Lower Hutt

jueves, 25 de marzo de 2010

Casi un neozelandés

El defensor iniciado en Unión Santiago, y que pasó por Central Córdoba, se hizo un lugar en un país con una cultura futbolera muy diferente a la nuestra. Proyecta armar su familia allá.

Cuando a los 12 años recibió la dura noticia del fallecimiento de su mamá, Martín Pereyra García decidió colgar los botines. A punto de subir a un micro que lo llevaría a Buenos Aires, para probarse en Independiente, dijo: “No juego más”. Seguramente, jamás imaginó que hoy, a los 29 años, la vida lo sorprenda jugando en el Lower Hutt de Wellington, Nueva Zelanda. Y con planes de formar su futura familia allá (su pareja, Kate Chapman, es neozelandeza).
A fines del 2006, luego de un fugaz y frustrado paso por Central Córdoba (sufrió la fractura de un tobillo) y tras haber hecho la mayor parte de su carrera en Unión Santiago (Héctor “Yoyi” Ayuch, “mi papá”, tal como lo definió Martín, lo convenció a los 16 años para que volviera a jugar), al defensor le llegó la chance de emigrar a Nueva Zelanda, un país con una visión del fútbol muy distinta a la nuestra.
“La posibilidad surgió porque hace algunos años tuve la chance de hacer una pretemporada en Instituto de Córdoba junto con Gustavo García Chamut y Daniel Ledesma, cuando estaba en Primera. Luego la persona que nos llevó, me ofreció lo de Nueva Zelanda. Lo manejamos, lo vimos y por suerte se dio”, recordó.
Luego agregó: “No fue fácil tomar la decisión de irme. Es un país que está muy lejos, para llegar tardas dos días entre hacer coincidir los aviones. Estar allá solo, sin amigos ni familia fue duro al principio pero gracias a Dios la gente es muy buena y la del club me trató como un hijo”.
Y ahora Martín ya no está solo, lo acompaña Kate. “Estoy en pareja hace un año y medio, vino a conocer mi familia y amigos aquí en Santiago. Estuvimos paseando por Cuba y Sudamérica. Los planes son formar una familia dentro de poco allá”, anunció ante la tierna mirada de su novia y las bromas constantes de Martina, su sobrina.

Experiencia diferente
“Es un experiencia diferente. La organización que tienen los clubes es algo distinto a lo que nos imaginamos a lo que tenemos en Argentina. Aquí las expectativas son poder llegar a Primera en un club profesional y allá lo que se piensa es jugar en un club para obtener algún tipo de beneficio como ser una universidad o una beca”, contó sobre el fútbol del país de Oceanía. Y admitió que la adaptación fue complicada. “Al principio fue difícil sobre todo por el idioma. Cuando me fui no manejaba nada de inglés y uno tiene que aprender a la fuerza porque necesita tener comunicación con los compañeros, el entrenador y relacionarse en la vida misma”, aseguró.
Martín está preparando el retorno a Nueva Zelanda. “Viajo el domingo a Buenos Aires y el martes salgo para Nueva Zelanda. Llego jueves y el viernes empieza el torneo, las primeras dos o tres fechas voy a jugar para el equipo de reserva hasta ponerme a tono físicamente y después ya voy a pasar a entrenar normalmente con el plantel profesional. Este año será de transición para mi club, se fueron 4 ó 5 jugadores de primera línea y ahora la idea es foguear algunos chicos de inferiores”, concluyó.

Fuente: Diario El Liberal

0 comments

Publicar un comentario